En una programación anual de salud se debe considerar un chequeo médico general de rutina. Tras las fiestas de diciembre, hay cambios en nuestro cuerpo por excesos en comidas, bebidas y falta de ejercicio, por lo que no debemos descuidarnos. Es lo que aconseja el doctor Carlos Nieto Ramos, médico internista del Departamento de Medicina Interna en el Hospital Metropolitano.

“Es una evaluación clínica en la cual el médico internista hace una historia minuciosa en cuanto a antecedentes de la familia, hábitos y enfermedades anteriores. Además, medicamentos que esté tomando y procedimientos quirúrgicos o traumatológicos previos”, indicó.

“Todo esto permite al médico hacer una evaluación junto con un examen físico detallado observando cabeza, tórax, abdomen. De esta manera se piden los exámenes que podrían ser necesarios”, señaló.

También se puede planificar exámenes más específicos como radiografías del tórax, ecografías del abdomen, endoscopía digestiva alta. En algunos casos, colonoscopía, exámenes de sangre, para analizar la función renal, la hepática, la endocrina o problemas de tiroides.

CHEQUEOS MÉDICOS PARA INICIAR EL AÑO

Cuando el médico tiene los resultados, puede realizar un cierre de chequeo. Junto al paciente, se revisa qué cambios han existido. Es decir, qué necesidades y qué diagnósticos nuevos existen.

Estos chequeos evalúan, de manera integral al paciente y permiten al médico adelantarse en la lucha contra algún tipo de patología.

Hay cambios que aparecen en los exámenes y podría ser una alerta importante para el paciente. Esto permite al galeno actuar de manera preventiva. Inclusive para diagnosticar adecuadamente algún tipo de problema. O, adelantarse en un tratamiento antes que aparezca cualquier síntoma.

La mayoría de los pacientes esperan sentirse mal para acudir al médico. Sin embargo, todavía hay quienes tienen como norma hacer sus chequeos anuales. Es preferible la medicina preventiva. Principalmente cuando existen antecedentes familiares.

¿Quién mejor que el paciente para saber si en su familia hay hipertensión, diabetes, cáncer. Problemas cardiacos, tiroides o problemas endocrinos? Si no tiene un tipo de enfermedad, igual hay que acudir al médico una vez al año para saber si todo está bien.

Si son pacientes que han tenido algún tipo de problema, los expertos piden que se controlen cada tres meses con su médico de cabecera para saber que el tratamiento administrado avance adecuadamente. O, si se necesita algún tipo de ajuste para evitar complicaciones. La mayoría de los problemas que se detectan en este tipo de chequeos son de hipertensión arterial o de diabetes, colesterol y triglicéridos. Estos últimos tienen que ver con los hábitos de vida y alimentación de las personas.

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