Sexo de reconciliación ¿es bueno o no para la relación de pareja?

Tras una pelea no siempre es positivo para la relación tener sexo como forma de reconciliación. Puede crear falsos panoramas.

Por Metro Ecuador

¿Lo viviste con tu pareja? Tuvieron una discusión e inmediatamente después los enojos se transforman en cercanía, los besos van y terminan teniendo sexo.

Los desacuerdos con la pareja son frecuentes e incluso normales. Sea cual sea el motivo que desencadene un desacuerdo no se debe permitir que esta no tenga fin, ya que a nivel emocional terminará pasando factura. Una cosa es discutir de vez en cuando, y otra, discutir por casi todo.

CUANDO LOS DESACUERDOS LLEGAN A LA CAMA

Las personas somos muy distintas, existen quienes no pueden tener sexo si hay algo que no cuadra. Pero, otras que encuentran placer en todo lo contrario. Ambas tendencias tienen aspectos positivos: resolver el conflicto antes de la relación sexual puede favorecer a un buen sexo de reconciliación. Pero por otro lado, el hacerlo a posteriori ayudará a mejorar el ambiente enrarecido.

Cuando nos sentimos atraídos por alguien o le queremos, tomamos consciencia de nuestra vulnerabilidad. En el sexo, nos desnudamos físicamente, pero también emocionalmente. Pero, es importante saber describir nuestros sentimientos con palabras.

¿ES BENEFICIOSO TENER SEXO TRAS UNA DISCUSIÓN?

Después de una pelea se produce una trasferencia de emociones: rabia, angustia y miedo, a la excitación sexual. Así ante la posibilidad de perder la pareja se desencadena una necesidad de sentirse cerca del otro, física y afectivamente. Es por ello que se siente una necesidad de tener relaciones sexuales.

De esta forma se activa el mecanismo de compensación propia y hacia la pareja. Contrarrestar los momentos de malestar y de enfado con otros más placenteros.

Pero en conclusión, el sexo tendrá un efecto perfecto de final feliz si la disputa se ha resuelto. Si, en cambio, alguno de los dos guarda rencor y todavía está enojado, el sexo solo será un calmante pasajero.

Cuando discutir se convierte en una condición previa al sexo se pone de manifiesto un gran déficit comunicativo y un desconocimiento de las estrategias para gestionar los problemas. Para una sexualidad sana y placentera no son necesarias las discusiones. . ellos, sino que están juntos porque forman parte del mismo equipo. Recordándolo y ponerlo en práctica puede ser una manera de cultivar la colaboración y no el enfrentamiento constante.

RELACIONADO:

 

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo