El índice de alcoholemia en la sangre apto para conducir en el país es hasta 0.3 grados por litro de sangre. Esto equivale a la ingesta de 3 litros de cerveza, 6 vasos de whisky o 12 vasos de vino.
Sin embargo, una investigación realizada por el Fondo de Prevención Vial de Colombia (FPV) demuestra que solo 0.2 grados de alcohol por litro de sangre son suficientes para afectar las habilidades necesarias para conducir.
“Independientemente de la edad y la experiencia, cuando se llega en la prueba del espirómetro (examen que identifica si existe o no alcohol en la sangre) a 0.8 grados se pierde, por ejemplo, el tiempo de reacción y de frenado, el cambio de carril, el juicio y la atención dividida”, dice el psiquiatra Carlos Gómez.
Asimismo, el estudio encontró que los conductores con 0.15 grados de alcohol (1 litro y medio de cerveza) tienen 244 veces más probabilidades de estar involucrados en un accidente fatal que los conductores con nivel cero.
¿Cuál es la problemática? El neurólogo Pedro Lerma explica que el consumo de alcohol inhibe las funciones cerebrales, afectando, principalmente, al proceso de la sinapsis (comunicación entre las neuronas o células nerviosas).
“En estos contactos se lleva a cabo la transmisión del impulso nervioso”, dice Lerma. Y las consecuencias pueden ir desde la mala pronunciación al hablar hasta la pérdida del equilibrio. En una borrachera mueren 1 millón de neuronas. E. ACOSTA