El fútbol inglés se ha visto empañado por las aventuras amorosas de algunos de sus jugadores durante el pasado Mundial, pero ahora ciertas acusaciones sobre relaciones extra maritales amenazan con afectar aún más al equipo nacional.
Wayne Rooney es el más reciente en esta creciente lista de futbolistas quienes han sacado a la luz historias reveladoras acerca de sus vidas privadas.
Pero mientras el atacante del Manchester United intenta salvar su matrimonio en medio de una ola de acusaciones por haber pagado por los servicios de varias prostitutas, mientras su esposa Coleen estaba embarazada, al menos tres de sus compañeros de equipo han conseguido hacer callar a la prensa, impidiéndole publicar noticias suyas.
Los Rooneys se casaron hace dos años, convirtiéndose en una de las parejas más famosas. Ellos han ganado dinero por su imagen de una familia aparentemente feliz, y su alegría parecía completa después del nacimiento de su hijo Kai, el pasado noviembre.
Pero mientras su mujer esperaba al bebé, Rooney, de 24 años, durmió con Jennifer Thompson, una joven de 21, al menos unas siete veces durante cuatro meses. Ellos tuvieron sexo en uno de los hoteles más exclusivos y también visitaron clubes nocturnos y casinos.