El vertido en el Golfo de México ya no se detecta a simple vista humana, excepto en ciertas zonas y marismas del delta del Mississipi, pero un estudio de la Universidad de Georgia, Estados Unidos, calcula que el 75% del crudo podría estar en los fondos marinos.
A un kilómetro de la superficie la temperatura es de alrededor de cuatro grados, lo que hace que el petróleo se degrade 10 veces más lentamente que cuando está en superficie.
Por eso, de acuerdo con la cantidad de petróleo derramado y la profundidad en la que ocurrió el accidente, los expertos calculan que los efectos del vertido se notarán entre los próximos 20 y 100 años.
Además, los efectos sobre las especies animales marinas se hacen sentir a través de la adherencia del petróleo a la piel, la inhalación de compuestos químicos y la obstrucción de las vías respiratorias.
NEOMUNDO