Este chico canadiense de apenas 16, actualmente se ha convertido en la sensación musical mundial, luego de haber surgido de Internet, no logra asimilar la fama y de poseer el título de ser el más buscado en la web.
El adolescente de cara angelical lleva viviendo durante años la lucha declarada de sus padres, Pattie Mallette y Jeremy Bieber, que se separaron poco después de que él naciera, quienes ahora se disputan su custodia legal.
Pattie solo tenía diecisiete años cuando se quedó embarazada y con Jeremy, 19, intentaron vivir juntos cuando Justin tenía dos meses, pero la cosa no funcionó y a los cuatro meses se separaron.
Entonces, comenzó su disputa en la que Pattie adujo el historial criminal de Jeremy con múltiples arrestos y un tiempo en prisión por “agresión causando daños físicos” e “infracción de la libertad condicional”.
En mayo de 1995, Pattie se hizo con la custodia y permitió que Jeremy pasara tiempo con su hijo. Pero cuando él fue al juzgado en diciembre de 1996 para pedir que se le incrementaran las visitas, Pattie alegó que las visitas nocturnas eran inapropiadas porque Jeremy tenía un comportamiento violento e incontrolado y porque tomaba alcohol y drogas.
Justin comenta la disciplina que ejerce su madre sobre él, a pesar del éxito. Dice que a las diez de la noche tiene que estar en casa y a las diez y media le quita el ordenador.
Recientemente Bieber superó a Lady Gaga con el video más visto en YouTube, a raíz de este éxito el chico respondió en Twitter diciendo: ‘Yo sólo soy un chico normal’.
Ojalá su madre pueda manejar sabiamente la estresante vida de Justin para que no caiga en desgracia como otros ídolos juveniles.
METROQUIL