A la hora de elegir un microcrédito en una entidad bancaria se deben tener en cuenta ciertos aspectos.
Entre estos, un elemento clave es la tasa de amortización, afirma la economista Irma Rodríguez.
La experta explica que los plazos más largos permiten acceder a cuotas menores y por ende la posibilidad de tomar mayor capital sin sobrepasar el límite máximo que se le otorga de acuerdo a sus ingresos, que en general son de hasta el 25%.
Sin embargo, vale señalar que las tasas fijas son de corto plazo (máximo de 36 meses) y es invariable a través del tiempo.
En cambio las tasas variables permiten plazos de hasta 60 meses y acceder a un valor de cuota menor y por ende a mayor capital.
“En este caso la relación cuota – salario juega un papel preponderante”, indica Rodríguez.
Pero al comparar las tasas que cobran las distintas entidades financieras se debe también estar muy atento al costo financiero total.
En estos se suman valores adicionales como el seguro de vida, el seguro de incendio y los gastos de otorgamiento entre otras cosas, los que generalmente varían entre el 2% y el 4% del monto del crédito. J. PROAÑO