El año pasado, los lectores de Vanity Fair votaron por la estrella del polo Nacho Figueras como el segundo hombre más guapo del mundo, detras de Robert Pattinson y por delante de David Beckham. De hecho, Figueras es, a menudo, llamado el David Beckham del polo. Pero a diferencia de Beckham, tiene que convencer a la gente que representa a un deporte que todos pueden disfrutar.
“Hoy en día el polo se juega en lugares muy exclusivos fuera de Nueva York, así que pienso que es por eso que para la gente no es tan atrayente”, señala Figueras, famoso porque es el rostro de las fragancias de Ralph Lauren.
“Mi misión es llevar el polo a la gente jugando en lugares más accesibles”. En junio, Figueras y el príncipe Harry de Inglaterra hicieron eso: jugar delante de más de 15.000 personas en Nueva York.
“Es muy divertido, además hay algo muy mágico en los seres humanos y los caballos”. El polo se originó en Persia antes de Cristo, y luego emigró a Asia, Europa y América. Primero fue un deporte para soldados de caballería, y poco a poco se convirtió en un pasatiempo para la aristocracia y la clase adinerada.
El interés por el deporte es cada vez mayor en el mundo. En EE.UU. el número de jugadores activos pasó de 500 en la década de los ’60, a 3.500 hoy.
“Entre 50 y 60 estudiantes de secundaria y universitarios asisten a nuestros campamentos de entrenamiento cada año”, dice Luis López, entrenador del equipo de polo de la Universidad de Virginia, actual campeón de EE.UU.
“A veces me pregunto si estamos haciendo lo correcto, enseñarles algo que ellos no podrán pagar. Pero incluso si no pueden jugar polo después de la universidad, pueden observar y volver a jugar más tarde, cuando tengan un mejor ingreso económico”.
Pero para aquellos que no puedan montar, o pagar por un caballo, se han desarrollado versiones nuevas de este deporte. Hoy hay polo en bicicleta, en canoa, en carritos de golf, en bicicletas, mientras el de playa está creciendo en popularidad. Varias cadenas hoteleras británicas ofrecen ahora clases de polo para principiantes y niños.
Pero el polo tradicional sigue siendo el rey, talvez porque el intentar marcar goles con una pelota pequeña a caballo requiere de talento. “Los jugadores tienen que pensar muy rápido”, explica Peter Rizzo, director ejecutivo de la Asociación de Polo de Estados Unidos. “Diriges a tu caballo con la mano izquierda, cabalgas a 35 o 40 millas por hora, mientras golpeas la pelota con la mano derecha.”
Entre juegos, Figueras atiende a sus caballos, se reúne con los veterinarios, y juega con sus tres hijos. Tranquilamente podría dejar el polo y tener una carrera en el modelaje. “Pero la razón por la que soy el rostro de las fragancias Polo es lo que hago y no lo veo”, dice el modesto argentino de 33 años de edad. “Y el polo es un estilo de vida. Nunca voy a dejar de jugar, no importa cuánto dinero me ofrezcan”.
ELIZABETH
BRAW
Metro World News
solo queria saber si es posible concretar el sueño de un chico de 20 años q monta super bien y quiere jugar polo , pero custiones economicas no se lo permiten, realmente les pido ayuoda y/o asesoramiento para saber que es lo que tengo que hacer para q su sueño se haga realidad. muchas gracias con todo respeto los saluda gladys escobar