EL GOBIERNO de Kirguizistán se ha visto en la obligación de movilizar hacia el sur del país a todos los varones de hasta 50 años, con la intención de restablecer la calma en esa región donde se ha desatado una violenta disputa étnica entre kirguises y uzbekos que hasta el momento deja alrededor de 100 muertos.
Fuera de control
Pese a que el gobierno kirguís asegura que tiene bajo control la situación, unos 75.000 uzbekos huyen por miedo a ser víctimas de un enfrentamiento que comenzó el viernes y se prolongó durante el fin de semana.
La presidenta interina de Kirguizistán, Rosa Otunbáyeva, solicitó a Rusia el envío de fuerzas de paz para poner fin a la violencia étnica. Kirguizistán es país independiente desde 1991, cuando se separó de la Unión Soviética, pero en su corta historia nunca ha habido estabilidad. AGENCIAS