40 PERSONAS murieron y otras 74 sufrieron heridas, entre ellos varios niños, en un ataque suicida perpetrado durante una boda en la provincia de Kandahar (sur de Afganistán).
“Cuando la gente estaba cenando, el suicida se hizo estallar y causó esta catástrofe. La boda se convirtió en un mar de sangre. Hemos enviado un equipo para investigar los hechos”, aclaró el portavoz afgano de Interior, Zemarai Bashary.
En el lugar del ataque, un testigo dijo haber visto un coche que estalló en el recinto, donde, según la agencia afgana AIP, iba a casarse el hijo del jefe de una compañía de seguridad que presta servicio a los convoyes logísticos de las tropas extranjeras. EFE