Chivas vuelven del pasado
Son las 20h45 y un nutrido grupo de personas se dispone a salir de farra, pero en esta ocasión no irán a una discoteca sino a una ‘chiva-teca’.
No es Quito ni tampoco Baños, es en el mismísimo centro de Guayaquil, en la calle Panamá 501 e Imbabura, el punto de salida de estos folclóricos medios de transporte, hoy convertidos en verdaderos puntos móviles de diversión.
Guayaquil se ha ido sumando de a poco a este ritmo. Y es que según Martín Artunduaga, dueño de la chiva Mi pueblo, estos buses readecuados han ido ganando espacio en el paisaje nocturno de la Perla del Pacífico.
“Antes estos transportes eran más utilizados con fines laborales, en la parte superior se llevaban objetos pesados, pero ahora se los adecuaron con juegos de luces led, sillas laterales, dj y cámara de humo, y han llegado a convertirse en una discoteca, es de ahí de donde se produjo el nombre de chiva-teca”, cuenta.
Martín, quien lleva más de 10 años haciendo funcionar este medio de transporte a nivel nacional, señala que estas chivas en Guayaquil han venido aumentando su demanda desde hace cinco años con fines turísticos. “Las personas no solo se divierten sino que también recorren y conocen cada rincón que tiene su ciudad”.
Mientras la gente bailaba, los vasos plásticos al tope de vodka mezclado con jugo de naranja iban y venían, y algunos hasta se regaban, la ‘chiva-teca’ recorría diversos sectores del norte y centro de la ciudad, como la avenida 9 de Octubre, Malecón Simón Bolívar, La Atarazana, Malecón del Salado, La Puntilla, entre otros.
Según Jackier Larry Peña, dueño de las chivas Pachangueras, realizar este tipo de farras en los buses es más entretenido. “Las personas tienen oportunidad de festejar todo tipo de eventos desde sus cumpleaños y hasta divorcios”, bromea.
La contratación de las chivas por dos horas tiene un costo de 180 dólares e incluye cocteles, dj y se da previa libertad para ingresar bebidas alcohólicas en envases plásticos.
Otra de las opciones para realizar un festejo son los buses de dos pisos de la empresa Guayaquil Visión.
Por USD 448 se puede alquilar el bus para una fiesta privada, que incluye el servicio de piqueos y bebidas (alcohólicas y soft), horas locas y payasos, durante el recorrido. La capacidad del bus es de 65 personas y el recorrido dura unas dos horas.
Pero la noche no termina allí. La farra sigue con un ‘after’, lo que sí no se olvidará jamás es el recuerdo de una celebración distinta.
MAS DATOS
Por lo general, las farras en las chivas se realizan los fines de semana a partir de las 18:00 y se extienden hasta la medianoche.
Estos buses cuentan con sus respectivas medidas de seguridad. En caso de alguna emergencia poseen botiquín y extinguidor.
Los vehículos cuentan con capacidad para un máximo de 45 personas.
STEFANÍA BUSTAMANTE
@SteffBustamante
Más Noticias
El presidente dominicano viajará hoy a Ecuador para juramentación de Correa
Buzos limpiaron zonas de reserva
Reforma migratoria pasa primer debate
Escuelas particulares reciben computadoras
Lugares turísticos abrirán durante todo el feriado
