Cambie sus hábitos para controlar la hipertensión

La hipertensión  arterial es una patología que afecta al adulto, especialmente a partir de la tercera década de  vida, siendo su pico, en nuestro país,  entre los 40 y 80 años de edad, según explica el doctor Pablo Jiménez, quien añade que “últimamente se ha visto un incremento en edades más tempranas”.
Como no produce síntomas (sino cuando ya existen complicaciones por su falta de control) es usual que no se visite al médico, por tanto, se debe estar alerta.

¿De no tratarse adecuadamente, cuáles son las consecuencias de este mal?
Se considera a la hipertensión arterial como un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, es decir, que en caso de no controlarse se asocia con un aumento del riesgo de padecer infarto cardíaco, insuficiencia cardiaca, hemorragias o infartos cerebrales, llegando incluso a la muerte. Otros órganos que se ven comprometidos son el riñón (insuficiencia renal) y los ojos, con afectación de la retina.

¿Cuáles son los hábitos de vida que se pueden implementar para mantenerla controlada?
El paciente hipertenso debe entender que el tratamiento con medicinas será efectivo solo si cambia su estilo de vida. Esto  significa no fumar, realizar ejercicio regularmente, una caminata rápida durante 30 minutos por día, llevar una dieta pobre en sal y rica en potasio y fibra, disminuir y controlar el estrés diario, conservar un peso corporal adecuado, y por supuesto, tomar en forma responsable la medicación.

¿Qué  tratamientos existen?
Existen diferentes drogas, pero las cinco clases más utilizadas son los diuréticos, beta bloqueadores (BB), bloqueadores de canales de calcio (BCC), bloqueadores de la angiotensina (BRA) y los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA). Los BCC, BRA e IECA disminuyen la presión arterial al dilatar las arterias y son fármacos más seguros, pues también disminuyen el riesgo de desarrollar diabetes y protegen al riñón y al corazón.

Hoy se usa  terapia combinada. ¿Cómo  trabaja?
Consiste en administrar dos o más fármacos de diferente clase, en una sola toma, en dosis más bajas, obteniéndose mayor potencia con menos riesgo de eventos adversos (hinchazón de las piernas, dolor de cabeza). Esto permite  controlar hasta el 90% de casos. La combinación más adecuada es la que incluye un  BCC con  IECA o BRA.

Por el 19 abril, 2010 en Especiales, Salud. Puedes dejar una respuesta o enlazarnos desde tu sitio web

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