Ayer por la tarde integrantes del Ballet Ecuatoriano de Cámara se instalaron a las afueras del Teatro Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) para protestar por el anunciado cierre temporal del espacio.
Los artistas, quienes utilizan este teatro para ofrecer funciones gratuitas, mostraron su disgusto bailando en las calles.
Según un boletín enviado por la CCE, el cierre se realiza para renovar las butacas, que tienen más de 30 años de uso, y el piso.
“Además, gracias a un convenio un país amigo donará equipos de iluminación y sonido para este escenario, por lo que la institución debe cumplir con implementar las instalaciones eléctricas que permitan su funcionamiento. Todo ello, como es obvio, solo se puede lograr cerrando el teatro”, dice el comunicado.
Por su parte, Rubén Guarderas, presidente del núcleo Pichincha de la CCE y del Ballet afirma: “Si quieren renovar el teatro deberían hacerlo cuando el Teatro Capitol esté abierto, eso es en diez meses más”. D. RUIZ