La Revolución Bolivariana de Hugo Chávez no está en su mejor momento. Los precios y el desempleo van en aumento, en un país que depende casi completamente del petróleo. El mandatario se muestra más preocupado de sufrir una invasión de EU que de la crisis económica.
Ir de compras se convierte en una misión complicada. A pesar de las promesas de prosperidad, la inflación y el desempleo continúan creciendo.
Debido a los bajos niveles de agua, la estación hidroeléctrica del Orinoco tiene problemas para proveer de energía a Venezuela. Según Domingo Maza, economista y antiguo director del Banco Central de Venezuela, la devaluación generará una inflación del 45% para finales de este año. R. EG/METRO HOLANDA