Cuando Danielle de Niese va a sus frecuentes tours internacionales, lleva su visa donde consta su ocupación como cantante de ópera. Quienes le atienden usualmente reaccionan con asombro: “¡pero tú no te ves como una intérprete de ópera!”.
A sus 30 años, de Niese está hermosa y delgada, y figura entre las estrellas de este tipo de música más calientes de la actualidad. “Siempre han habido bellas cantantes de ópera”, enfatiza. “Pero ahora vivimos en una era muy visual. Como cantante tienes que saber cantar y actuar, y siempre hay alguien que cuelga tu presentación en YouTube”.
Dichas actuaciones son dignas de observarse, aún en Internet, pues las estrellas de la ópera de hoy desafían la noción que la gente tiene sobre este género musical como una forma aburrida de hacer arte, realizado por viejos y gordos intérpretes.
Quizás es por ello que la revista Vanity Fair recientemente publicó una nota, con bastantes fotos de diversas estrellas de la ópera, e incluso Playboy hizo que sus lectores votaran por “la nena más caliente de la música clásica”.
“Hace 30 años los cantantes de este género no hacían ejercicio, pero ahora ir al gimnasio es tan importante para ellos como ir a los ensayos”, explica Sarah Billinghurst, asistente a cargo de la programación artística del Metropolitan Ópera de Neva York. “Hoy hay tantos cantantes fabulosos, quienes también lucen fantásticos sobre el escenario. Y las mujeres, en particular, son muy sofisticadas en sus actuaciones y en las sesiones de fotos”.
De Niese, nacida en Australia, pero con sangre de sus padres, de Holanda y de Sri Lanka, dice que “la ópera en verdad te toca”, en especial cuando los intérpretes son tan hermosos.