La banda británica Pink Floyd no quiere que EMI venda sus canciones de manera individual en la red y por eso ha presentado el caso ante un tribunal.
Según la banda, en el contrato que tienen con la disquera, a la que pertenecen desde hace 40 años, existe una cláusula que “prohíbe la venta de canciones de otra manera que no sea la de la configuración original”.
EMI argumenta que esa prohibición “se aplica solo al caso del producto físico y no afecta al producto online”. AGENCIAS