unos 500 agricultores de aldeas cristianas fueron asesinados a machetazos por ganaderos musulmanes en el centro de Nigeria, una región a menudo presa de enfrentamientos interreligiosos e interétnicos.
El ataque se produjo en tres aldeas al sur de Jos, capital del estado de Plateau. Entre las víctimas del ataque, que duró unas tres horas, figuran numerosos niños y mujeres, asesinados con machetes y por el fuego, luego de que sus casas fueran incendiadas.
Mientras tanto, el Foro de los Cristianos acusó al ejército nigeriano de permanecer pasivo durante el ataque. “¿Por qué no intervinieron los soldados?”, se interroga la organización.
Por su parte, el Vaticano reaccionó a la matanza indicando que no se trataba de un conflicto religioso. “No se mata a causa de la religión”, afirmó. EFE