En el año 2009, la pobreza urbana no homologada mostró una incidencia del 17,4% en relación al año anterior cuando fue del 14,7%.
Este incremento se debería a la caída del Producto Interno Bruto (PIB) y a la inflación, misma que, a pesar de haber sido menor que en 2008, se mantuvo en niveles más altos que en 2006 y 2007.
Así lo señala un estudio de la evolución de la pobreza en el país entre 1988 y 2009, realizado por Vicente Albornoz, analista económico.
De acuerdo a esta investigación, la baja de 2009 respondió a varios factores como la contracción del gasto público, la caída de la inversión privada nacional y extranjera (atribuible al discurso oficial que la habría ahuyentado) y los apagones de finales de año.
El descenso de la inversión privada, según el análisis, podría considerarse uno de los factores más graves, pues la consecuencia fue la reducción de la creación de empleo en sectores intensivos (construcción, entre otros). HOY