A veces a la obsesión se la confunde con el amor

El amor,  el amor… es algo hermoso cuando se lo vive sanamente, ¿pero qué ocurre cuando la obsesión lo convierte en algo nocivo?
La psicóloga mexicana,  Perla De la Rosa Torres, nos ayuda a diferenciar el amor real de uno  patológico. “Es importante aclarar lo que es en realidad el amor, ya que crecemos con una idea equivocada que inconscientemente pasa de generación en generación”, explica la especialista, quien resalta algunas falsas concepciones que comúnmente se tienen acerca de este sentimiento.

Los mitos
“Cuando tu manera de ‘amar’ encaja en alguno de los siguientes mitos, has dejado de tener una relación sana”, asegura De la Rosa, quien destaca entre ellos frases como: “el amor es sacrificio” o “el amor es dar sin esperar nada a cambio”.
“El amor no debe ser sacrificio, ya que donde hay sacrificio hay dolor y donde hay dolor no hay amor”, resalta la psicóloga, quien añade que “no toda relación es perfecta, no existe el príncipe azul ni la mujer de tus sueños, el amor implica equilibrio, porque ningún extremo es sano”.
Además, explica que “en el amor de pareja se da y se recibe”, y que es importante que así sea, pues “se debe ver por las necesidades y deseo de ambos. Ninguno por encima del otro”.

¿Cómo diferenciar el amor de la obsesión?
“Cuando tu mundo y tu vida se centran en tu pareja o cuando piensas en las necesidades del otro antes de las propias estás amando de manera enfermiza”, dice la experta, quien añade otros signos de  alerta ante un posible amor mal encaminado, como  “cuando lo que haces solamente va enfocado en que la pareja te necesite o cuando hay violencia física y emocional”.
De la Rosa también resalta que “en general, cuando no eres tú y dejas de escucharte” es una señal de que algo está fallando.
De igual manera, comenta que “si en tu lista de prioridades estás en segundo o tercer lugar, o por debajo de tu pareja, estás amando de manera enfermiza y se pagará un precio alto por ello”. Y ese precio, explica, es que principalmente uno se sienta solo emocional y físicamente.

Por el 18 febrero, 2010 en Especiales, Sexualidad. Puedes dejar una respuesta o enlazarnos desde tu sitio web

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