Cámaras obligatorias
En un mes culminará el plazo que otorgó el Municipio de Guayaquil para que las instituciones públicas y privadas de la ciudad instalen un sistema de seguridad para contrarrestar a la delincuencia.
Según el artículo 1 de la nueva ordenanza que norma la instalación externa obligatoria de equipos e infraestructura de seguridad en los centros comerciales, sitios turísticos, cadenas de autoservicio, gasolineras, hoteles y edificaciones de más de 1.000 metros cuadrados, tienen que adquirir sus propios equipos y deben instalarlos con la finalidad de disuadir a los delincuentes.
Nagib Bitar, quien labora en el área administrativa del Centro Comercial Unicentro, confirmó que los propietarios de los lugares donde se colocarán las cámaras de seguridad recibieron las especificaciones técnicas de estos dispositivos mediante un comunicado del Municipio.
Se calcula que solo la cámara tiene un valor aproximado de $5 mil y, además, los representantes de distintos sectores comerciales de la ciudad deberán asumir el costo adicional de la obra, que requiere poner un poste en donde irá el artefacto.
A esto se suma la mensualidad de $265,90, que le permitirá conectarse al sistema Ojos de Águila que administra la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG).
Solo los centros comerciales como Policentro y San Marino requerirán 3 cámaras cada uno, lo que significaría un desembolso mensual individual de $797,70.
Para los representantes de la Cámara de Industrias de Guayaquil, con esta nueva disposición tendría que comprobarse la capacidad de respuesta de la Policía frente a la guardianía privada, pues sostienen que si una empresa paga por seis cámaras más de 19 mil dólares anuales, esto sería demasiado por un servicio de seguridad.
Dentro de los centros comerciales, los propietarios de los locales desconocen si la ordenanza afectará el valor que pagan por el alquiler de sus espacios.
Corre plazo para cierre de bares
El Municipio de Guayaquil creó una ordenanza que establece dimensiones mínimas que deben tener tanto bares como discotecas, que están ubicadas en la Zona Rosa.
Para el primer grupo, las medidas son de 70 m2 de largo por 7 de frente; y para el segundo, 100 m2 por 7 de frente, lo que estaría dejando fuera del negocio a 30 de 60 establecimientos.
Según el Cabildo, la medida busca garantizar la seguridad para quienes acuden a ese sector.